¿A qué edad puede presentarse la eyaculación precoz?

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¿A qué edades es más común padecer problemas de eyaculación precoz?

Una de las cuestiones que más confusión crea en los pacientes que sufren problemas relacionados con el control de la eyaculación es: “¿La eyaculación precoz a qué edad afecta?”. Lo cierto es que no existe una ley fija. La eyaculación precoz puede darse en personas de todas las edades.

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Es cierto que se han estudiado algunos patrones de comportamiento que permiten separar las edades de aparición de la eyaculación precoz. Los profesionales de la medicina hacen distinción entre dos tipos de eyaculación precoz: la eyaculación precoz primaria y la eyaculación precoz secundaria. Veamos sus características y a qué rangos de edad afecta cada una.

¿Qué es la Eyaculación Precoz Primaria?

Este tipo de disfunción es la que afecta a una persona durante toda su vida hasta que se hace consciente del problema. La eyaculación precoz primaria está relacionada con la adolescencia y los primeros contactos con la sexualidad.

Aunque existen pacientes con eyaculación precoz primaria de todas las edades, su origen está en la pubertad. Afecta sobre todo a personas que no han sido educadas sexualmente y que ven esta situación como algo normal, como un producto normal de la excitación.

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Los problemas llegan en el momento en el que se empiezan a tener relaciones sexuales de pareja. La falta de control eyaculatorio provoca experiencias sexuales negativas y esto se traduce en traumas psicológicos que se extienden hasta la edad adulta.

¿Y la Eyaculación Precoz Secundaria?

La eyaculación precoz secundaria es aquella que aparece en adultos que nunca antes habían tenido ningún problema de este tipo. Las edades de los pacientes con problemas de eyaculación precoz secundaria son muy variadas.

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En el caso de estas disfunciones hay múltiples causas que provocan su aparición. Por un lado, están las enfermedades relacionadas con la circulación de la sangre, diabetes o problemas cardiovasculares. Por otro encontramos los factores psicológicos, como el estrés, la ansiedad, o problemas de pareja.